Trafficker: prospección por correo que no se te olvida a los tres días
La prospección en frío no falla por falta de ideas, falla por falta de constancia. El Trafficker es un agente de IA con una meta (agendar una reunión): investiga a cada contacto, redacta y envía cada toque, decide si seguir o parar según cómo responden, y agenda solo. Tú defines a quién, qué ofreces y las reglas; él sostiene el trabajo.
Tus campañas

- Activa significa que todavía está enviando; completa, que terminó su secuencia.
- Enviados sobre contactos te dice cuánto avanzó: si la campaña tiene 300 contactos y lleva 280 enviados, está por cerrar.
- Una campaña se puede detener en cualquier momento; lo que ya salió, salió, pero deja de enviar.
Qué hace y qué decides tú
La IA redacta y ordena, pero no elige el negocio. Lo que tú defines:
- A quién: el público de la campaña, sobre tus propios contactos.
- Qué ofreces y con qué argumento. Sin eso, un correo escrito por una máquina se nota a la primera línea.
- Quién firma: el remitente es una persona real de tu equipo, con su nombre y su correo, y las respuestas le llegan a ella.
- Cuántos correos y cada cuánto. El seguimiento es donde se gana; también es donde se molesta si te pasas.
Lo que aporta la IA: escribir cada correo con los datos de ese contacto, variar los textos para que no salgan todos idénticos y llevar el seguimiento sin que nadie tenga que acordarse.
La investigación de cada contacto
Antes de escribir, el agente investiga a la empresa del contacto y con eso personaliza los correos. Ese paso es editable por campaña: eliges el modelo de IA que hace el análisis y le das tus instrucciones (qué mirar y cómo resumirlo), con la variable {context} para los datos de la empresa. El formato de salida es fijo, así la redacción del correo nunca se rompe. Cuanto mejor apuntes la investigación, menos genérico sale cada toque.
La secuencia: los toques y sus tiempos
Una campaña es una cadencia de toques: varios correos al mismo contacto, espaciados en el tiempo. En la pestaña Secuencia defines cada toque y cuánto se espera antes de enviarlo.

- Cada toque tiene su propia espera. Lo sano es una brecha que crece: el primero de inmediato, el siguiente a los tres días, luego a los cinco, luego a los siete. Hay una plantilla sugerida de cuatro toques para armarla en un clic.
- La IA escribe cada toque. El primer envío usa el correo que la IA personalizó en la investigación; los seguimientos también los redacta la IA para ese contacto. A cada toque puedes darle una instrucción ("recuérdale el valor, más corto", "aporta prueba social", "despedida"); si la dejas vacía, la IA decide según el número de toque. Y si prefieres un texto fijo, escribes el asunto y el cuerpo y se respetan tal cual.
- La cadencia es finita. Si nadie responde, al terminar el último toque el contacto queda cerrado; no se le escribe para siempre.
- Salidas automáticas. En "Detener la secuencia cuando" eliges que el contacto salga solo si responde, si el correo rebota o si se da de baja. Nunca se queda esperando una respuesta que quizá no llega.
- Revisión humana (opcional). Puedes intercalar un paso que deja el correo en tu Cola de revisión para aprobarlo antes de que salga.

El objetivo: que la IA lleve a la reunión
Cada campaña puede tener una meta. Hoy la meta es agendar una reunión: en la tarjeta Objetivo pegas tu enlace de reserva (tu página de Disponibilidad) y, si lo activas, la IA no solo detiene la cadencia cuando alguien responde, sino que trabaja para conseguir la reunión.

- La IA responde y agenda sola (avanzado). Con el interruptor activado, cuando un prospecto responde, la IA lee su mensaje, contesta en el mismo hilo y le envía tu enlace de reserva cuando muestra interés.
- El enlace es el que tú pones. La IA no lo inventa: usa el que configuraste en la campaña y le agrega la referencia del contacto para saber quién reservó.
- Meta cumplida. Cuando el prospecto reserva por ese enlace, la reunión queda agendada, el contacto se marca como logrado y te llega un aviso. Esa es la medida que importa: reuniones, no solo respuestas.
- Nace apagado. El interruptor viene desactivado; lo activas por campaña cuando quieras que la IA responda por su cuenta.
Los límites del agente
- No responde a avisos de fuera de oficina ni a correos rebotados.
- Si un vendedor ya respondió en ese hilo, la IA se retira y no lo pisa.
- Tiene un tope de respuestas por contacto, para no volverse insistente.
- Si la respuesta es un "no", no insiste: te avisa para que lo veas tú.
Cuando alguien responde
- La respuesta llega al buzón de quien firma, como cualquier correo, y se trabaja desde ahí.
- Si activaste el agente (ver Objetivo), la IA puede responder y proponer la reunión por su cuenta; si no, la conversación la llevas tú desde tu bandeja.
- Quien responde sale de la secuencia: ya no tiene sentido seguir insistiéndole con correos automáticos.
- El contacto queda en tu CRM con la campaña que lo originó, así que después aparece en el retorno de Anuncios.
Preguntas frecuentes
¿Reemplaza a una agencia?
No, y conviene tenerlo claro. Reemplaza el trabajo repetitivo de escribir y seguir uno por uno. La estrategia (a quién le vendes, con qué propuesta y a qué precio) sigue siendo tuya, y es lo que decide si la campaña sirve.
¿Qué información necesita de mí?
Tu oferta en una frase, a quién va dirigida y qué quieres que haga quien la lea. Cuanto más concreto, menos genérico sale el correo.
¿Puedo revisar los correos antes de que salgan?
Sí, y conviene hacerlo la primera vez. Después, cuando el tono ya es el tuyo, se revisa por muestreo.
¿A quién le llegan las respuestas?
A la persona que firma la campaña, en su bandeja de Email. La conversación sigue siendo entre dos personas.
¿En qué se diferencia del newsletter?
El newsletter es un envío único a gente que ya te conoce y aceptó recibirte. El Trafficker es prospección con seguimiento, pensada para abrir conversaciones nuevas. Las reglas de cortesía y de consentimiento aplican igual en los dos.
¿La IA responde los correos por su cuenta?
Solo si tú lo activas. El agente ("La IA responde y agenda sola") viene apagado y se enciende por campaña, desde la tarjeta Objetivo. Con él apagado, todas las respuestas las trabaja tu equipo; con él encendido, la IA contesta y envía el enlace de reunión, y se retira en cuanto un vendedor entra al hilo.
¿Cuántos correos manda y cada cuánto?
Los que definas en la pestaña Secuencia. Cada toque tiene su propia espera y la cadencia termina sola al último; nadie recibe correos para siempre. Lo habitual son tres o cuatro toques con la brecha creciendo.
¿Cómo sé si funcionó?
Por respuestas y reuniones agendadas, no por aperturas. Una campaña con mucha apertura y ninguna respuesta está tocando al público equivocado.